Las actuales fiestas cristianas, en su origen, eran paganas,
todas ligadas a la Madre Tierra.
La Epifanía tiene su origen en los ritos propiciatorios de la fertilidad desde el siglo X a. C.
La creencia sostenía que 12 noches después del Sol Invictus (la actual Navidad),
las Ninfas volaban sobre los campos, bendiciendo la cosecha.
Las Ninfas eran unas maravillosas entidades asociadas a la diosa Diana, divinidad no solo de la caza, sino también de los ciclos lunares ligados a los cultivos.
Hoy te cuento esto para que la memoria histórica no se pierda, pero también para reivindicar la importancia de nosotras, las mujeres, que hoy recibiremos ese «simpático» deseo de «Feliz Befana» sin que quien nos lo desee sea consciente de que le está deseando a una espléndida Ninfa que vuele y cuide de la próxima cosecha de 2021

